CÓMIC: Generación de comedia de situación agentiva
Englishto
Si le pides a una inteligencia artificial que escriba un chiste, a menudo obtienes la versión digital de un «dad joke» que te pone los pelos de punta. Pero lo sorprendente es que hoy en día existe un sistema de IA capaz de crear sketches cómicos que casi están a la altura de los profesionales de Saturday Night Live. Se llama COMIC y funciona como una auténtica redacción de guionistas: hay agentes de IA que desempeñan las funciones de guionista, director, crítico e incluso director de escena, cada uno con una personalidad diferente y todos compitiendo entre sí. La idea es la siguiente: para generar verdadera creatividad —especialmente en un ámbito tan esquivo y subjetivo como la comedia—, no basta con pedir a un modelo que acierte con el «chiste perfecto» siguiendo objetivos fijos. Es necesario poner a varias inteligencias artificiales en una competición continua, en la que las ideas se perfeccionen a base de desafíos, revisiones y opiniones a menudo contradictorias. En la práctica, la calidad de un chiste no viene determinada por lo mucho que se aproxime a un ideal universal, sino por lo mucho que consiga superar a sus rivales en una serie de duelos juzgados por críticos con gustos diferentes. Susung Hong, Brian Curless, Ira Kemelmacher-Shlizerman y Steve Seitz han liderado el desarrollo de COMIC, y el detalle que marca la diferencia es el uso de críticos: no se trata simplemente de agentes de IA, sino de «críticos» calibrados en función de lo que realmente le gusta a la gente, gracias al análisis de casi 5000 vídeos cómicos de YouTube, desde Key & Peele hasta Foil Arms & Hog. Una cita que lo explica todo aparece precisamente en el artículo: «Rather than imposing a ground-truth quality ceiling, COMIC embraces relativism, where a script’s fitness is defined not by its distance from an ideal but by its relative performance against current competitors». En resumen, para la IA, la comedia no es una cima que escalar, sino una carrera continua, algo parecido a la teoría de la Reina Roja en biología evolutiva: para seguir en el juego, hay que seguir cambiando. La estructura de COMIC es una especie de isla de ideas: los guiones se crean en «islas» separadas, cada una de ellas gobernada por un comité de críticos con gustos diferentes: unos prefieren el «slapstick», otros el chiste seco, otros el absurdo. Los guiones compiten entre sí en torneos de dos contra dos: el que pierde se reescribe siguiendo los consejos del crítico y luego se vuelve a poner en juego. Este proceso, repetido a lo largo de varias generaciones, eleva continuamente el listón y permite que surjan «sketches» diferentes, y no solo una versión insulsa de «lo que funciona mejor de media». Una anécdota concreta: con este método, COMIC ha generado vídeos partiendo de poco más que una foto y un fragmento de voz de un personaje, creando historias coherentes y personajes reconocibles escena tras escena, y manteniendo la continuidad entre un plano y el siguiente, algo que los modelos de vídeo normales, como Sora o Veo, todavía tienen dificultades para lograr. ¿Cuáles son los resultados a ojos de los seres humanos? En una prueba a ciegas, los vídeos de COMIC obtuvieron puntuaciones de comedia y de capacidad de enganche comparables a las de las producciones profesionales de gama media en una escala del 1 al 7. En cambio, los modelos tradicionales, aunque son más realistas visualmente, no destacan en lo que respecta a la narración y a las ganas de «ver más». Un dato que puedes contar en la cena: el sistema es tan eficiente que puede producir «sketches» de calidad en un día con un presupuesto de 5 dólares en GPU, mientras que un episodio normal de un programa cuesta mucho más. Además, la selección de los críticos no se decide a mano: la IA genera cientos de «personas» críticas diferentes y luego solo las conserva si realmente son capaces de distinguir entre lo que gusta y lo que no funciona, midiendo su capacidad para predecir qué vídeos generarán más interacción en YouTube. Lo más sorprendente es que la calidad no se determina desde arriba, sino que surge del diálogo continuo entre los guiones y los críticos, que se van actualizando mutuamente, como en una sala llena de guionistas humanos que intercambian chistes, se corrigen y se retan entre sí. Una última provocación: esta metodología, con la competición entre agentes y la selección de críticos en consonancia con los gustos reales del público, podría ser la forma de enseñar a las IA también otras formas de creatividad, no solo la comedia. Al fin y al cabo, el humor es solo el laboratorio más difícil. La frase que hay que recordar es esta: para las IA, la comedia no se mide con una fórmula, sino que se consigue a base de retos y revisiones continuas, igual que hacen los humanos. Si crees que esta idea puede cambiar tu forma de concebir la creatividad artificial, en Lara Notes puedes pulsar «I'm In». No es un «Me gusta»; es tu forma de decir: esta perspectiva ahora es tuya. Y si dentro de unos días te sorprendes contándole a alguien que existe una IA que aprende a ser más divertida retando a otras IA como en una sala de guionistas del SNL, en Lara Notes puedes etiquetar a la persona que estaba contigo: se llama Shared Offline. Este trabajo procede de arxiv.org, y acabas de ahorrarte unos 23 minutos en comparación con leer el artículo completo.
0shared

CÓMIC: Generación de comedia de situación agentiva