El estrés afecta a la capacidad del cerebro para vincular recuerdos, lo que reduce la comprensión
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Imagina que sales de una entrevista de trabajo estresante y te das cuenta de que te cuesta relacionar las ideas, incluso sobre cosas que normalmente sabrías entrelazar sobre la marcha. No es solo una sensación: según una investigación recién publicada, el estrés agudo realmente reduce la capacidad del cerebro para integrar diferentes recuerdos y deducir nuevas conexiones, justo cuando se necesita lucidez. La tesis es la siguiente: pensamos que la presión sirve para sacar lo mejor de nosotros, pero en realidad, cuando estamos bajo estrés, el cerebro entra en modo «túnel» y pierde la capacidad de crear «insights», es decir, de unir los puntos entre recuerdos y experiencias diferentes. En el estudio dirigido por Lars Schwabe en la Universidad de Hamburgo, 121 personas se sometieron a una prueba de memoria en dos días distintos. El segundo día, la mitad del grupo tuvo que pasar por una entrevista de trabajo simulada con preguntas incómodas y cálculos mentales complicados, el escenario clásico que hace sudar las manos. La otra mitad, en cambio realizó un ejercicio mucho más tranquilo: una charla sobre un tema a su elección y algunas sumas sencillas. Luego, todos realizaron una tarea que requería relacionar imágenes y recuerdos de ambos días, para ver si podían deducir nuevas asociaciones. Un ejemplo práctico: si el primer día habías aprendido que un gato estaba emparejado con un bosque, y el segundo día el gato estaba asociado a un cubo azul, la verdadera prueba era entender que el cubo azul debía conectarse con el bosque, aunque esta combinación nunca se hubiera mostrado directamente. Aquí viene el giro: los que acababan de enfrentarse a la situación estresante fallaban mucho más a menudo al hacer estas conexiones que el grupo relajado. Los escáneres cerebrales mostraban que el hipocampo, la centralita de los recuerdos, estaba menos activo en las personas bajo estrés, precisamente la zona que integra la información para generar «insights». Brice Kuhl, neurocientífico que no participó en el estudio, comentó que ver literalmente «dónde se atasca el sistema» hace que este resultado sea aún más poderoso. El estrés no bloquea la memoria en sí, sino que impide que el cerebro combine los recuerdos para crear algo nuevo. Este es un detalle que derriba un mito: no es cierto que «bajo presión se razona mejor». La presión puede ayudar en tareas mecánicas o repetitivas, pero si tienes que inventar, relacionar ideas o encontrar soluciones creativas, el estrés es el peor aliado. Hay un aspecto que nadie discute: muchas empresas siguen presionando a las personas justo en los momentos en los que se necesitan nuevas ideas y conexiones, como durante las entrevistas, las reuniones estratégicas o las sesiones de lluvia de ideas. Quizás la verdadera pregunta sea: ¿cuántas buenas ideas perdemos cada día solo porque el contexto es incorrecto? Si quieres llevarte una frase, es esta: el estrés no te hace más lúcido, sino que te pone palos en las ruedas justo cuando necesitas conectar ideas. Si te has reconocido en la dificultad de pensar con lucidez después de un momento de presión, en Lara Notes puedes pulsar I'm In: es tu forma de decir que esta perspectiva te afecta de cerca. Y si acabas hablando de ello con alguien que insiste en decir «bajo estrés rindo el doble», en Lara Notes puedes marcar la conversación con Shared Offline, para que quede constancia de las ideas que habéis intercambiado. Esta Nota proviene de Nature y te ahorra 8 minutos de lectura.
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El estrés afecta a la capacidad del cerebro para vincular recuerdos, lo que reduce la comprensión