El plan de Uniqlo para dominar la moda mundial

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El gigante japonés Uniqlo, hoy una de las marcas de ropa más populares del mundo, nació en un momento de crisis: la llamada economía posburbuja en Japón, cuando todo el mundo esperaba el declive. Sin embargo, precisamente en ese contexto de estancamiento, Uniqlo encontró su receta para cambiar las reglas del juego global de la moda. La mayoría de la gente piensa que para conquistar el mundo se necesitan diseños impactantes o campañas publicitarias agresivas. Pero Uniqlo lo ha puesto todo patas arriba: su secreto es la normalidad. En lugar de seguir las tendencias, ha apostado por prendas sencillas, sin logotipos llamativos, y materiales de calidad asequible. ¿El resultado? Una «moda invisible» que funciona en cualquier lugar, desde el centro de Tokio hasta una calle de París, porque permite que cualquiera se sienta a gusto sin ser etiquetado. Tadashi Yanai, el fundador, no es el clásico CEO visionario de portada: es hijo de un pequeño comerciante de ropa y creció en una ciudad de provincias. Cuenta que pronto se dio cuenta de que la gente no quería parecer diferente, sino sentirse bien en su propia piel. Una vez dijo: «No vendemos ropa, vendemos una solución a los problemas cotidianos». Y es por eso por lo que Uniqlo ha invertido miles de millones en la investigación de materiales, como el tejido Heattech, desarrollado con Toray Industries: una tecnología que transforma una simple camiseta en una prenda térmica, ligera y apta para cualquier clima. En 2021, Uniqlo ya había superado a Zara y H&M en Asia, y ahora apunta a Estados Unidos y Europa con la misma filosofía: apertura de tiendas físicas en las calles principales, personal formado para ofrecer experiencias reales y un surtido que no cambia cada semana, sino que se mantiene constante. Un dato sorprendente: mientras los competidores cierran tiendas físicas para centrarse en el comercio en línea, Uniqlo sigue abriendo nuevas tiendas, y el tráfico en sus tiendas está creciendo, incluso después de la pandemia. Hay una escena que lo explica todo: Yanai, de visita en una tienda de Londres, pide a los dependientes que le dejen observar en silencio a los clientes que se prueban la ropa. Dice que su trabajo consiste en entender «cuándo una persona sonríe ante el espejo sin darse cuenta de que la están observando». La verdadera fuerza de Uniqlo reside en crear prendas que desaparecen sobre el cuerpo, pero que hacen que quien las lleva se sienta protagonista. Sin embargo, hay un aspecto que pocos tienen en cuenta: Uniqlo no dicta la moda, sino que la democratiza. En un mercado en el que todo el mundo persigue el individualismo, Uniqlo ha construido un imperio sobre la idea opuesta: hacer que la normalidad sea deseable y global. La frase que hay que recordar es esta: Uniqlo no vende ropa para destacar, sino para sentirse bien en la propia piel, en cualquier parte del mundo. Si esta idea te ha hecho replantearte la forma en que eliges la ropa, en Lara Notes puedes indicar que te afecta con I'm In: no es solo un «me gusta», es tu declaración de que esta perspectiva ahora te pertenece. Y si mañana le cuentas a alguien que Uniqlo lo ha apostado todo por la «moda invisible», en Lara Notes puedes etiquetarlo con Shared Offline: es la forma de decir que esa conversación realmente importaba. Esta Nota procede del Financial Times y te ahorra 7 minutos.
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