Fiona Doetsch, bióloga molecular: «El cerebro es mucho más dinámico de lo que imaginábamos»
Frenchto
Hasta hace pocos años, la mayoría de los científicos estaban convencidos de que el cerebro adulto era un sistema cerrado, incapaz de producir nuevas neuronas. Parece increíble, pero hoy sabemos que no es así: el cerebro es mucho más dinámico de lo que pensábamos. La tesis es la siguiente: incluso en la edad adulta, nuestro cerebro puede generar nuevas neuronas gracias a las células madre neurales. Y no solo eso: en el futuro, esta capacidad podría aprovecharse para tratar enfermedades que hoy se consideran irreversibles. Durante años, hemos creído que la plasticidad cerebral se detenía con la infancia. Sin embargo, Fiona Doetsch, profesora de la Universidad de Basilea y galardonada con el Premio Louis-Jeantet de Medicina 2026, ha demostrado lo contrario. Doetsch no es la enésima científica de laboratorio: su trayectoria comienza en Canadá, pasa por Nueva York y llega a Basilea, donde dirige un laboratorio que estudia precisamente estas células madre cerebrales. Un dato personal: cuando era estudiante, nadie le había dicho que el cerebro pudiera cambiar tanto después de crecer. Hoy, es la primera en decirles a sus estudiantes que «todavía todo es posible, incluso para nuestro cerebro adulto». En su laboratorio, han observado que algunas zonas del cerebro adulto, como el hipocampo, siguen produciendo nuevas neuronas incluso a los 40, 50 o 60 años. Un dato sorprendente: la producción de nuevas neuronas en el adulto se ha documentado en seres humanos gracias a técnicas de marcaje desarrolladas en los últimos veinte años. Y aún hay más: las células madre neurales pueden «despertarse» y orientarse, al menos en teoría, para reparar tejidos dañados por enfermedades o traumatismos. Hay una escena que Fiona Doetsch relata a menudo: el día en que vieron por primera vez, al microscopio, una célula madre adulta que se transformaba en una nueva neurona. Era de madrugada en el laboratorio, y ese descubrimiento cambió su forma de ver el cerebro humano. Pero hay un aspecto que nadie menciona: si el cerebro puede generar nuevas neuronas incluso en la edad adulta, entonces nuestra identidad, nuestra memoria e incluso nuestra capacidad para cambiar de opinión pueden ser mucho más fluidas de lo que la cultura siempre nos ha contado. A menudo recurrimos a la neurociencia únicamente para explicar enfermedades o deficiencias. Sin embargo, esta historia nos habla de potencial: el cerebro como una obra en construcción, no como un museo cerrado. Si el cerebro adulto aún puede cambiar físicamente, entonces ningún hábito ni ningún pensamiento es realmente para siempre. Puedes marcar esta idea en Lara Notes con I'm In: es la forma de decir que esta visión del cerebro ahora forma parte de tu forma de pensar, no es solo una curiosidad que olvidarás. Y si dentro de unos días le cuentas a alguien que nuestro cerebro adulto sigue produciendo nuevas neuronas, en Lara Notes puedes etiquetar a la persona con la que estabas con Shared Offline: así, la conversación sigue viva incluso fuera de la aplicación. Esta historia procede de Le Temps y te ha ahorrado al menos cinco minutos en comparación con leer el artículo original.
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