Los consejos de una neurocientífica para adaptar tu cerebro a la era de la IA y prepararte para el futuro

Spanish (Spain)to
En los últimos 10 000 años, el cerebro humano se ha hecho más pequeño, no más grande. Parece imposible prepararse para el futuro digital cuando nuestro hardware es casi idéntico al de la Edad de Piedra, pero la neurocientífica Hannah Critchlow dice que ahí está el error: no se trata de actualizar el cerebro como si fuera un teléfono, sino de entrenarlo como entrenamos a la inteligencia artificial. La idea de Critchlow es provocadora: la misma neurociencia que usamos para crear la IA puede servirnos para liberar el potencial oculto en nuestra mente biológica. ¿Cómo? No con trucos futuristas, sino cultivando habilidades inesperadas, como la empatía, la creatividad y la tolerancia a la incertidumbre. Critchlow, profesora en Cambridge y autora de «El cerebro del siglo XXI», no empezó este libro por moda, sino para sobrevivir ella misma al caos de la mediana edad y ayudar a su hijo de 10 años y a sus padres a tener un cerebro sano. Su primer consejo es casi subversivo: la inteligencia emocional y la empatía, esas supuestas «habilidades blandas», predicen mejor la satisfacción vital y el éxito académico que cualquier test de lógica. Un dato: los genes solo explican entre el 10 y el 45 % de nuestra empatía; el resto se puede entrenar. El psicólogo Jamil Zaki, citado por Critchlow, recomienda empezar por una pregunta sencilla: «¿Por qué siento esto? ¿Qué puedo hacer para cuidar este sentimiento?» Lo más curioso es que la empatía no solo viene de la mente: un experimento de Hilke Plassmann mostró que, después de 7 semanas tomando probióticos, un grupo de voluntarios era más altruista y estaba dispuesto a compartir más dinero por igualdad. Un microbioma intestinal diverso hizo a la gente más generosa. La explicación es casi de ciencia ficción: las bacterias del intestino producen neurotransmisores que, a través del nervio vago, activan zonas del cerebro vinculadas a las decisiones y a la percepción del entorno. Por eso, una «corazonada» o una «sensación visceral» son reales: tus tripas pueden cambiar tu comportamiento. Y si hablamos de creatividad, Critchlow derriba otro mito: la diferencia entre Mozart, Ada Lovelace y el resto de nosotros no es enorme. Lo que marca la diferencia es aprovechar el 20 % del día en el que divagamos. Caminar en la naturaleza o soñar despiertos dispara las ondas alfa del cerebro, el mismo estado tranquilo que permite conexiones creativas. Por eso Arquímedes gritó «¡Eureka!» en la bañera, y Thomas Edison se dormía con un objeto metálico en la mano para despertarse y anotar ideas antes de que se desvanecieran. Pero entrenar el cerebro no es solo cuestión de mente: el ejercicio físico estimula la creación de nuevas neuronas y circuitos, y la bioenergética —la eficiencia de nuestras mitocondrias— es clave para que el cerebro tenga energía limpia. Dormir bien y evitar el azúcar también son importantes. Critchlow lo aplica cada día: se mueve, come sano, duerme y acepta que el cerebro odia la incertidumbre, pero la especie humana vive de explorar lo desconocido. La paradoja es esta: nuestra mente teme el cambio, pero también lo busca. La perspectiva que suele quedarse fuera es la de los extremos: nos obsesionamos con la tecnología y olvidamos que la capacidad de adaptarnos depende más de cómo cuidamos y entrenamos el cerebro que de la última aplicación que usamos. El futuro no es solo para los que entienden la IA, sino para quienes saben tolerar la ambigüedad y cuidar su salud mental y física como un músculo. Piensa en esto la próxima vez que sientas miedo ante una novedad tecnológica. La frase que lo resume: entrenar tu cerebro para el futuro no es cuestión de inteligencia, sino de flexibilidad, empatía y energía bien gestionada. Si este enfoque de cuidar y entrenar tu mente te ha hecho ver el futuro de otra manera, en Lara Notes puedes marcarlo con I'm In; es la forma de decir: ahora esta idea es parte de cómo piensas. Y si acabas conversando sobre el poder de las bacterias intestinales o el valor de divagar con alguien, en Lara Notes puedes registrarlo con Shared Offline; así esa charla queda marcada como especial para ambos. Esta nota viene de BBC News Mundo y te ahorró 4 minutos de lectura.
0shared
Los consejos de una neurocientífica para adaptar tu cerebro a la era de la IA y prepararte para el futuro

Los consejos de una neurocientífica para adaptar tu cerebro a la era de la IA y prepararte para el futuro

I'll take...