Z+ (contenido sujeto a pago); Regulación de las emociones: ¿Cómo gestiono mis sentimientos?
Germanto
Algo que probablemente nunca hayas oído: casi todas las enfermedades mentales, ya sea depresión, trastorno de ansiedad o adicción, giran en torno a una misma cuestión: cómo gestionamos nuestras emociones. El psicólogo Matthias Berking lo resume de forma muy clara: «Todas las enfermedades mentales pueden describirse como intentos desesperados de afrontar sentimientos angustiosos».¿Qué significa esto? La idea clásica era que cada enfermedad tiene sus propias causas, su propia dinámica. Sin embargo, las investigaciones más recientes revelan que, a menudo, detrás de ellas hay un núcleo común: la forma en que intentamos afrontar las emociones difíciles. El verdadero error no es que nos entristezcamos, nos asustemos o nos enfademos. El error radica en la forma en que intentamos gestionar estas emociones, o incluso evitarlas. Berking explica: Por ejemplo, los pacientes con ansiedad evitan determinadas situaciones simplemente porque no saben de qué otra forma soportar el miedo. Las personas con adicción al alcohol recurren a la botella, y las que padecen trastornos alimentarios comen para mitigar sentimientos como la ira o el estrés. Y en el caso de la depresión, el problema es casi lo contrario: los sentimientos negativos se vuelven tan intensos que lo inundan todo; por lo tanto, el problema no es evitarlos, sino su excesiva intensidad. Imagina a una persona que, cada vez que siente miedo, evita de inmediato la causa; a corto plazo, se siente mejor, pero a largo plazo, el miedo se vuelve cada vez mayor. O piensa en alguien que se consuela con comida o alcohol después de un mal día, sin darse cuenta siquiera de que, en realidad, el problema es la emoción, no el acontecimiento en sí. Los estudios demuestran que, al final, no importa cuál sea el diagnóstico: el denominador común sigue siendo la dificultad para regular las emociones. Una frase que puedes tener en mente: a menudo, los problemas de salud mental no son una enfermedad en el sentido clásico, sino en realidad soluciones de emergencia a una acumulación de emociones. La perspectiva de la que casi nadie habla: si aprendieramos a sentir y soportar realmente las emociones, sin luchar contra ellas, reprimirlas o desconectar de inmediato, quizá eso ayudaría más que cualquier diagnóstico o gestión de los síntomas. Quizás, al fin y al cabo, la salud mental no sea tanto una cuestión de «¿Qué me pasa?», sino más bien el arte de sobrellevar lo que sentimos. Regular las emociones no significa reprimirlas, sino darles un lugar para que no determinen toda nuestra vida. Si esta idea te ha sorprendido, en Lara Notes puedes indicar con «I'm In» que ahora la consideras tuya. Y la próxima vez que hables de psicología o de sentimientos y compartas este punto de vista, marca la experiencia con Shared Offline: así, una conversación se convierte en un momento que perdura. Lo que acabas de escuchar procede de DIE ZEIT y te ahorra cuatro minutos de búsqueda.
0shared

Z+ (contenido sujeto a pago); Regulación de las emociones: ¿Cómo gestiono mis sentimientos?